Esta claro que todos soñamos, y aunque al despertar no lo recordemos, por lo menos 3 o 4 veces por noche. Lo que no todos tienen tan claro es la existencia de los llamados sueños lucidos; sueños que reciben este nombre por la capacidad que tiene cada uno para controlarlos, o sea uno toma conciencia de que se esta soñando y al suceder esto uno puede llegar a controlar en un 100% dicho sueño, ya sea creando o cambiando ambientes, trayendo al sueño o quitando del sueño a personas, o incluso llegar a volar, hacerse invisible o cualquier cosa (realmente cualquier cosa) que puedas imaginar.
Lo mas probable es que todos, por lo menos una vez en la vida hayan tenido este tipo de sueño, pero también lo mas probable es que lo hayan olvidado como cualquier otro sueño. Y bueno, yo los he tenido ocasionalmente, y no los he olvidado. Y lo que quería contar es que ayer me propuse investigar y ahondar más en el tema, sabiendo la existencia de ejercicios para mejorar esta habilidad. Desde esa misma noche comencé con mi práctica.
El tema es que eran como las 11 de la noche, y caminaba por Antonio Tirado, por ahí frente al “Relajo” y me dirigía al mismo lugar de todos los días, caminaba hacia allá creo que hasta por inercia justo cuando recordé un ejercicio… era algo de las manos, no lo recordaba muy bien pero por alguna razón las levante… alto, y desde ese momento me di cuenta que realmente no cambiaria nada el ir a donde iba y que realmente no tenia ganas de ir allá, y cambiando mi destino me di la vuelta caminando en dirección contraria. Eee... por alguna razón de peso encauce mi rumbo hacia el sector de los Peñones…
Cuando iba llegando al cruce me dispuse a caminar por el medio de la calle, no me pidan que les de razones, simplemente quise hacerlo. Decidí también que quería un poco de paz… tape mis oídos cerré mis ojos, y camine… y seguí caminando. Resulta que de esta forma no sentí el ruido del auto, ni las luces del mismo; y al parecer, por mi ropa oscura, la noche, el sector y la hora (mi celular marcaba las 03:38), el conductor tampoco me vio. El auto me impacto de lleno por la espalda y, obviamente, se dio a la fuga sin siquiera darme una mirada, pero me dio lo mismo era un atropello mas, resolví que no me haría daño y me levante y seguí caminando…
Me di cuenta que el lugar estaba llenándose de conejos, tenia muy claro de donde venían, al parecer estaban vaciando la cama, ya no estaría llena de ellos y me podría acostar, quería hacerlo pero estaba lejos aun… además no iba hacia la ilógica cama, todavía. En ese momento me di cuenta que venían mas autos, llegue a la conclusión que volverían a atropellarme y no quería. Sabía que podía esquivarlos pero no tenia ganas, y aunque sabia que su impacto no me causaría daño, cansa…
Las luces de los postes se apagaban y todo era cada vez más oscuro, estaba cansado. Físicamente en perfectas condiciones, el problema era interior… así que me senté a pensar, necesitaba hacerlo antes de llegar. Recordé mi miedo y me di cuenta que en ese momento tenia el poder para cambiar las cosas, cavar y destruir. Pensé en lo que sentía, y en lo que sentía el resto. Quise arreglar todo, a mi parecer, y a mi beneficio; pero no, no puedo jugar a ser Dios, ni siquiera acá.
Necesitaba agua, así que comenzó a llover, y con esta lluvia, a lo lejos apareció un arcoíris. Creo no era muy nítido, pero de algún lugar sobre el arcoíris, volaron centenares de avioncitos de papel y de búhos; y recordé quien fui, medite en como ha pasado el tiempo, desde aquel pequeñito que se reía de cada cosa y etc… Me sentí mal, y me fui pensando si era demasiado tarde…
Y teniendo el poder para hacer tantas cosas me senté sin animo de nada y ni siquiera pensé… solo me concentre en desconcentrarme de todo y ver como mi cuerpo se relajaba para luego dormirse… y sencillamente seguí esperando.

